Toma el Control de Tu Artritis
El número de pacientes con artritis de rodilla aumenta dramáticamente cuando los baby boomers llegan a la edad de jubilación. Esto se debe a los efectos combinados de estilos de vida activos, intervenciones quirúrgicas previas y personas que viven más tiempo.
La gran noticia es esta: si te encuentras entre aquellos con dolor de rodilla crónico y creciente, hay varias cosas que puedes hacer para controlar esta condición a menudo debilitante.
Primero, reconoce que el dolor de rodilla no siempre significa artritis. Hay una variedad de condiciones que pueden provocar dolor en la rodilla, y si el dolor es su problema, es fundamental obtener una evaluación de la condición competente. Hay muchas condiciones que pueden afectar la función de la rodilla y deben tomarse en consideración. A menudo, estas afecciones pueden y deben tratarse sin cirugía.
En segundo lugar, el término artritis incluye una gran cantidad de afecciones y muchas de ellas están calificadas para recibir tratamiento médico (no son operativas). Veamos los tres tipos básicos de artritis. La artrosis es la más común. Es una enfermedad degenerativa lenta y progresiva donde el cartílago articular se consume gradualmente.
Artrosis
La artrosis afecta con mayor frecuencia a personas de mediana edad y ancianos. La artritis reumatoide, que puede ocurrir a cualquier edad, es un tipo inflamatorio de artritis que puede destruir el cartílago articular.
El tercer tipo de artritis es la artritis postraumática, que puede desarrollarse después de una lesión en la rodilla y es similar a la osteoartritis. Puede desarrollarse años después de una fractura, lesión del ligamento o ruptura del menisco.
En el tratamiento de estas afecciones, la cirugía solo está indicada después de probar medidas conservadoras. Los tratamientos no operacionales incluyen el cambio de la actividad (evitando la actividad agresiva), la terapia física, las inyecciones, los analgésicos, los aparatos ortopédicos y otros dispositivos.
El objetivo del tratamiento es reducir el dolor, aumentar la función y, en general, reducir los síntomas. La satisfacción del paciente es un objetivo clave en el tratamiento de la osteoartritis de la rodilla. Dependiendo de la gravedad de la condición y las necesidades y las metas individuales, el tratamiento no quirúrgico puede ser útil por años.
Alternativamente, en pacientes que desarrollan artritis inflamatoria, el tratamiento médico puede ser exitoso. Dado que la artritis inflamatoria puede involucrar múltiples articulaciones, el tratamiento sistémico a menudo es apropiado.
Para aquellos que requieren cirugía, hay varias opciones quirúrgicas para considerar que incluyen cirugía artroscópica usando tecnología de fibra óptica, osteotomía, reemplazo total o parcial de la rodilla y la extremidad injerto de cartílago. Hable con su cirujano sobre la mejor opción para usted.
Las buenas noticias son las nuevas técnicas quirúrgicas y las mejoras en el diseño y la fabricación de las prótesis indican que los tiempos de recuperación se reducen y los movimientos de las rodillas duran más.
Previniendo el dolor de rodilla
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- Manteniendo un índice de masa corporal (IMC)
- Ejercitando con moderación
- Cambie gradualmente los patrones de ejercicio, pero haga lo suficiente para mantener una función cardiovascular saludable y los músculos
- Haga que las lesiones agudas sean evaluadas y evaluadas por un médico de confianza.
La entrada Dolor de rodilla y artritis: Toma el control se publicó primero en Artritis LIFE.
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